Una ciclogénesis explosiva es fácil de explicar. Es la génesis (generación, creación), de una borrasca o perturbación (ciclón) en muy poco tiempo. Muy rápidamente. Al igual que medimos el agua en litros y la temperatra en grados, las borrascas se miden en milibares (mb), o mejor, hectopascales (hPa). Es la medida de la presión atmosférica. Cuantos menos hectopascales, más fuerte la borrasca y los vientos asociados. Cuantos más hectopascales, mejor tiempo en general, tenemos un anticiclón. La presión “normal” es de 1013 hPa aproximadamente.
Cuando una borrasca se profundiza quiere decir que sus hectopascales bajan. El carácter explosivo viene dado por una bajada muy rápida, es decir, la borrasca se hace muy fuerte en muy poco tiempo. Su presión atmosférica baja entre 22 y 24 hPa en menos de 24 horas. Si bajara 15 hPa no sería explosiva, por ejemplo. Sería una ciclogénesis y punto.
Así pues Petra (que seguramente llegue a un mínimo 975 hPa) va a afectar sobre todo el noroeste, pero en seguida se retirará hacia las Islas Británicas. Seguiremos atentos a ella, pues los frentes asociados barrerán toda la península y traerán tiempo desapacible a toda ella.